Mirando el video de Mariana Maggio se me ocurrieron algunas reflexiones en torno al uso de las TICS y las clases de ELSE. Me gustaría abordarlas aquí de manera superficial y esquemática, de modo tal que luego puedan desarrollarse y utilizarse para pensar algo más en profundidad en relación con las unidades didácticas, las currículas y las secuencias en clase.
En primer lugar, es interesante pensar "el dar vuelta" la clase: se me ocurre que en la enseñanza de español con fines académicos es donde más se podría adoptar esta idea. Empezar por el final, es decir, por el material complejo (textos, videos, conferencias, etc.) para luego ir trabajando por capas (paratexto, género discursivo, ideas principales, párrafos, oraciones, gramática). En este sentido las nuevas tecnologías permitirían no sólo ordenar el caos sino también plantear un trabajo colaborativo, diferente del "trabajo grupal", donde se puede compartir no sólo la producción sino también las fuentes que se fueron consultando para llegar a esa producción (herramientas del tipo RSS o similares).
En segundo lugar, la idea de "los motores". La currícula de enseñanza de lenguas necesariamente tiene que ser un listado (de contenidos gramaticales, de funciones, etc.) ordenado y secuenciado según las investigaciones en adquisición. No obstante, las secuencias didácticas no tienen que calcar la currícula. A diferencia de lo que piensa la profesora Maggio, creo que es en la clase y no en el programa donde se tienen que plantear los llamados "motores". En este sentido, cada tema tiene que organizarse en un universo que pueda explorarse. Si pensamos en esto, la web es, intrínsecamente, un lugar donde cada uno puede navegar siguiendo su rumbo, según cómo le sople el viento y el barco que elija ese día. Además, en la web, el tiempo se resignifica y los límites de la clase se desdibujan.
Por último, la evaluación. Sería ideal poder seguir el recorrido de cada alumno y analizar no sólo el resultado, sino qué vio, por cuánto tiempo y para qué, es decir, ver su mapa de navegación y evaluar no sólo un resultado final si no, un camino. De este modo, no sólo evaluamos al alumno y a sus capacidades sino también nos evaluamos a nosotros mismos. si una actividad necesitó poco o mucho trabajo se podrá ajustar y pensar cómo mejorar para la próxima. Creo que en este punto también se pueden aprovechar muchísimas herramientas que las TICs nos brindan. Restará ver cuáles nos parecen más convenientes.